UN
ARMARIO
LLENO DE HISTORIA
Cuando se vacÃa una casa o un piso, aparecen multitud de objetos, fotografÃas y recuerdos personales que, bien ordenados y contextualizados, pueden llegar a reconstruir la vida de una persona, de una familia o, incluso, la historia de un territorio.
Esta exposición nos muestra diferentes objetos y documentos hallados en 2021 en los cajones y armarios de un piso de la calle Vila Joiosa, que nos cuentan la historia de la familia que lo habitó durante cuatro generaciones —los López-Barber—, pero también la de un barrio entero: la Barceloneta.Â
UN
ARMARIO
LLENO DE HISTORIA
Cuando se vacÃa una casa o un piso, aparecen multitud de objetos, fotografÃas y recuerdos personales que, bien ordenados y contextualizados, pueden llegar a reconstruir la vida de una persona, de una familia o, incluso, la historia de un territorio.
Esta exposición nos muestra diferentes objetos y documentos hallados en 2021 en los cajones y armarios de un piso de la calle Vila Joiosa, que nos cuentan la historia de la familia que lo habitó durante cuatro generaciones —los López-Barber—, pero también la de un barrio entero: la Barceloneta.Â
UN
ARMARIO
LLENO DE HISTORIA
Cuando se vacÃa una casa o un piso, aparecen multitud de objetos, fotografÃas y recuerdos personales que, bien ordenados y contextualizados, pueden llegar a reconstruir la vida de una persona, de una familia o, incluso, la historia de un territorio.
Esta exposición nos muestra diferentes objetos y documentos hallados en 2021 en los cajones y armarios de un piso de la calle Vila Joiosa, que nos cuentan la historia de la familia que lo habitó durante cuatro generaciones —los López-Barber—, pero también la de un barrio entero: la Barceloneta.Â
BoletÃn de las fiestas del segundo centenario de la fundación de la Barceloneta (1953)
La creación de la Barceloneta
Este boletÃn nos transporta a 1953, cuando, en pleno franquismo, se organizaron varias actividades para conmemorar los 200 años de la creación del barrio. La Barceloneta se construyó a mediados del siglo xviii sobre unos terrenos ganados al mar, donde habÃa habido el islote de Maians, lleno de barracas de pescadores y almacenes de mercancÃas. La población de esta zona habÃa crecido mucho, especialmente después de la Guerra de Sucesión (1701-1714), cuando una parte del vecindario de la Ribera fue expulsado para construir la ciudadela militar.
AsÃ, en 1749, el capitán general Jaime Miguel de Guzmán encargó al ingeniero militar Juan MartÃn Cermeño la creación de un nuevo barrio, con islas de casas uniformes y con dos grandes plazas: la de la Iglesia y la de la Fuente, donde hoy se ubica el mercado. En 1753 se construyó la primera casa, en la esquina del actual paseo de Joan de Borbó con la calle de la Maquinista.
Mapa de la Barceloneta de mediados del siglo XIX (1849). AMDCV-FFPB
Carné de socio de La Fraternitat, perteneciente a Antonio López (1936)
Las cooperativas
A finales del siglo XIX, las cooperativas estaban arraigando en los barrios obreros de Barcelona para afrontar las dificultades económicas que sufrÃa la clase trabajadora. Mediante la solidaridad y la ayuda mutua, las cooperativas organizaban el consumo, la producción y el crédito de muchas familias siguiendo los principios de la democracia económica. En la Barceloneta se creó la cooperativa La Fraternitat (1879-1981), de la que hoy queda el edificio modernista donde se ubica la biblioteca del barrio. En la planta baja, hay una tienda; en la primera planta, un salón de actos donde se celebran bailes, conciertos y comidas; en la segunda planta, un pequeño teatro, y, en la tercera, la biblioteca y los despachos.
Posteriormente, en el barrio nacieron otras cooperativas, como El Siglo XX (1901), La Victoria (1901), el Centro Cooperativo de Pescadores (1901), La Juventud Pescadora (1911) o La Salvació Fraternal (1913).
Edificio original de La Fraternitat en el número 9 de la calle de Sant Carles, en el año 1901.
Nueva sede de la cooperativa, de estilo modernista, inaugurada en 1917 en el mismo lugar. AMDCV-FFPB
Edificio original de La Fraternitat en el número 9 de la calle de Sant Carles, en el año 1901.
Nueva sede de la cooperativa, de estilo modernista, inaugurada en 1917 en el mismo lugar. AMDCV-FFPB
Edificio original de La Fraternitat en el número 9 de la calle de Sant Carles, en el año 1901.
Nueva sede de la cooperativa, de estilo modernista, inaugurada en 1917 en el mismo lugar. AMDCV-FFPB
Contrato de alquiler de un piso en la Casa de les Punxes (1938)
Los bombardeos de la Guerra Civil
Este contrato nos desvela que, en 1937, huyendo de los bombardeos de la Guerra Civil, la familia López-Barber se fue a vivir temporalmente a uno de los edificios modernistas más emblemáticos del Eixample: la Casa de les Punxes, obra de Josep Puig i Cadafalch.
La Barceloneta fue uno de los barrios más castigados por la aviación fascista durante la guerra. Sufrió numerosos ataques por su situación estratégica, entre el puerto y fábricas de suma importancia, como la Catalana de Gas o la Maquinista Terrestre y MarÃtima. Los bombardeos fueron tan intensos que la mayorÃa de las familias fueron evacuadas a otros puntos de la ciudad, sobre todo a la zona alta, donde numerosos pisos y torres habÃan quedado vacÃos por la huida de sus acomodados propietarios al estallar la guerra.
Efectos de un bombardeo en el muelle de pescadores (16 de marzo, 1937). AFB
Postales de Altea y de Rincón de la Victoria
Un barrio de acogida
Como buena parte de las familias del barrio, los López-Barber eran de origen foráneo: el padre habÃa nacido en Rincón de la Victoria (AndalucÃa) y los abuelos maternos habÃan llegado de Altea (Comunidad Valenciana). La expectativa de encontrar trabajo en el puerto o en las fábricas del barrio, como la Maquinista Terrestre y MarÃtima o la Nueva Vulcano, motivó que la Barceloneta recibiese diversas oleadas migratorias. Durante el siglo xix, la mayorÃa de los recién llegados era gente de mar de otros puertos catalanes, baleares y valencianos, mientras que en el siglo xx procedÃan fundamentalmente del resto de España.Â
Entre 1975 y 1985, empezaron a llegar los primeros inmigrantes de fuera de España y hoy el 40,5 % de la población de la Barceloneta es de origen extranjero. La comunidad más numerosa es la italiana (19,3 %), seguida de la paquistanà (7,1 %) y la marroquà (5,5 %). La población latinoamericana, procedente de diferentes paÃses, suma el 13 % de la población migrada.
Grupo de trabajadores de diversas procedencias frente al Bar Papi en la calle AlegrÃa (1940). AMDCV-FFPB
FotografÃa de Rosa López en la Escola Graduada (curso 1944-45)
Los colegios del barrio
A lo largo del siglo XX, en la Barceloneta hubo numerosos colegios y de estilos pedagógicos bien distintos. En 1921 se inauguró la Escola del Mar, un centro educativo laico y progresista, en un edificio de madera situado sobre la arena de la playa. Un bombardeo fascista durante la Guerra Civil destruyó el edificio, pero el colegio siguió con su actividad en Montjuïc y, finalmente, en el Guinardó, donde continúa actualmente.Â
En la posguerra, el barrio contó con diversos centros públicos y privados, como la Escuela graduada de la calle Grau i Torras, el colegio mercantil, la escuela de Doña Lola, la escuela del Señor Gay o la Ilustre Junta de Damas, entre otros. En 1951 se inauguró el Colegio Nacional Virgen del Mar, en la plaza del Poeta Boscà , que separaba niños y niñas en aulas distintas, y se basaba en los principios del nacionalcatolicismo. El edificio se derribó en 1998.
Fachada principal de la escuela Virgen del Mar en la plaza del Poeta Boscà (1953-1960). AMDCV-FFPB
Carné de trabajador del Puerto, perteneciente a Antonio López (1938)
El estraperlo
El padre de la familia López-Barber trabajaba en el Puerto y, aprovechando esta situación, participó en el fenómeno del estraperlo como muchas otras familias del barrio. Al finalizar la Guerra Civil, empezaron largos perÃodos de carestÃa de productos básicos, y el puerto de la Barceloneta era una de las principales vÃas de entrada de mercancÃas procedentes de todo el mundo. Esto propició un mercado negro, fuera del control del régimen franquista, conocido como estraperlo, que para muchas familias de clases populares supuso una forma de supervivencia o de lograr una situación más próspera. El estraperlo fue menguando con el fin del racionamiento en el año 1952, pero durante años continuó practicándose en menor medida.
Vista del puerto de la Barceloneta con almacenes y astilleros (1931-1936). AMDCV-FFPB
Barco de pesca en miniatura
La pesca y el mundo marinero
En muchos ‘quarts de casa’ (pequeñas viviendas de apenas 30 m2) de la Barceloneta encontramos elementos decorativos relacionados con la pesca y el mar, como este barco en miniatura. Desde su creación, la Barceloneta ha sido un barrio estrechamente relacionado con las actividades marineras del puerto, que incluÃan la construcción y la reparación de barcos, el almacenaje de mercancÃas y, evidentemente, la pesca.
La flota pesquera se amarraba principalmente en el muelle que rodeaba la Torre del Rellotge, pero las barcas también llegaban a la zona que hoy ocupa el Palau de Mar y la actual playa de Sant Sebastià . Con el tiempo, el número de embarcaciones de pesca fue disminuyendo y parte del muelle quedó ocupado por los baños recreativos y los chiringuitos. Hoy, en el muelle de pescadores de la Barceloneta todavÃa resisten 27 embarcaciones de pesca: 2 de artes menores, 16 de cerco y 9 de arrastre.
Vista del muelle de pescadores, con la torre del reloj al fondo, lleno de barcos de pesca (1965-1975). ADCV-FFPB
Termòmetre antic (anys setanta)
El Hospital del Mar
Este termómetro de los años setenta nos lleva a recordar los servicios sanitarios que han asistido al vecindario de la Barceloneta, como el Hospital del Mar. Sus orÃgenes se remontan al antiguo Hospital Municipal de Infecciosos, creado en 1914 en unos pabellones ya existentes para hacer frente al grave brote de fiebre tifoidea que asolaba Barcelona. En 1930, el hospital estrenó un nuevo edificio; durante la Guerra Civil quedó afectado por los bombardeos fascistas y tanto los pacientes como el personal tuvieron que trasladarse al Hotel Florida del Tibidabo. Durante el franquismo, el hospital, rebautizado como Nuestra Señora del Mar, se convirtió en un referente sanitario al utilizar el primer pulmón de acero y al crear la primera unidad de curas intensivas. Ya en la democracia, se consolidó como centro asistencial, docente y de investigación, y fue ampliando sus instalaciones hasta convertirse en el actual Parque de Salud MAR.
El edificio de diez plantas del Instituto Neurológico del Hospital del Mar (1980). AMDCV-FFPB
Cobi y Petra, mascotas de los Juegos OlÃmpicos y ParalÃmpicos (1992)
La gran transformación urbanÃstica
Cuando en 1986 Barcelona fue elegida sede de los Juegos OlÃmpicos y ParalÃmpicos de 1992, la ciudad inició una reforma urbanÃstica a gran escala. Esta transformación afectó de lleno el litoral barcelonés con la llamada «apertura al mar», que supuso el derribo de los tinglados y los chiringuitos, la recuperación de las playas y la rehabilitación de los grandes espacios públicos que rodean la Barceloneta: la plaza Pau Vila, la avenida del Doctor Aiguader, el paseo Joan de Borbó, el Port Vell y el paseo MarÃtimo. El interior del barrio se dilató con la creación de nuevas plazas y la renovación de las existentes, como la de Pompeu Gener, la de Hilari Salvadó —dedicada al que fue alcalde de Barcelona durante la Guerra Civil y vecino del barrio—, la de la Barceloneta y la del poeta Boscà («la Repla»).
Obras en los antiguos Almacenes Generales de Comercio, actual Museo de Historia de Cataluña, con lonas relativas a las Olimpiadas de Barcelona (1990). AMDCV-FFPB
Chapa de una campaña contra la especulación del barrio (2017)
El movimiento vecinal
Esta chapa fue el sÃmbolo de una de las últimas campañas del movimiento vecinal en defensa del barrio, en 2017. A partir de los años sesenta, por toda Barcelona nacieron asociaciones de vecinos y vecinas que se convirtieron en una escuela de democracia que chocaba con los intereses de la dictadura. En 1969, la Barceloneta estaba afectada por el plan de la Ribera del alcalde Josep M. de Porcioles, que especulaba con los terrenos de la fachada marÃtima. Este hecho marcó un punto de inflexión para el vecindario de la Barceloneta, que se opuso a ello y logró su derogación. Â
Hoy, la A. V. de la Barceloneta, la A. V. de l’Ã’stia, asà como otras plataformas como «La Barceloneta diu prou» (‘La Barceloneta dice basta’) o la Asociación Barceloneta Alerta luchan para preservar la identidad del barrio ante un modelo turÃstico nocivo que ha provocado el aumento del precio de la vivienda y la transformación de muchos comercios para destinarlos al turismo.
Vecinos y vecinas manifestándose en las calles de la Barceloneta (1976). AMDCV-FFPB
CRÉDITOS
Comisariado: Oriol López Badell
Investigación y documentación: Jesús Floro
Conceptualización y diseño gráfico: Arauna Studio
Diseño web: Carles Mestre
Corrección de textos: Vicenç Benéitez
Traducción de textos: Subtil
FotografÃas de archivo:
Archivo Fotográfico de Barcelona (AFB)
Archivo Municipal de Ciutat Vella (AMCV)
Fondo Fotográfico Popular de la Barceloneta (FFPB)
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AGRADECIMIENTOS
Antoni López Barber, Familia López-Badell, Biblioteca Barceloneta-La Fraternitat




